Quien desee saber algo de mí como artista, lo único notable debe mirar cuidadosamente mis trabajos y tratar de ver en ellos lo que soy y lo que deseo hacer.

                                                                Gutav Klimt


Esta frase refleja la profunda reflexión que sobreentienden las auténticas obras de arte. Muy pocos libros de historia albergan datos sobre la vida personal de Gustav Klimt.
El artista vienés no llevaba ningún diario y apenas revelaba intimidades en la escasa correspondencia que mantenía con las personas más cercanas. La mayoría de frases que hacen guiño a su percepción del mundo provienen de las cartas dirigidas a Emile Floge, la única mujer que amó Gustav de verdad.
Aceptando el desafío de Klimt, me propuse a descubrir su personalidad rodeada de capas de misterio a través de sus obras y libros biográficos. 
Me fascinó averiguar que uno de mis artistas preferidos adoraba a las mujeres y se distinguía por un ardiente temperamento carnal. Una vez, persiguió hasta Venecia a la hija de un acaudalado comerciante solamente porque la joven muchacha le rechazó. Gustav no desistió hasta conseguir el "favor" de la dama.

Adoro el orgullo femenino, que me inspira para la creación de muchas obras y enciende en los hombres una pasión especial.
Esta es tan sólo una de sus numerosas aventuras eróticas. A Klimt se le atribuyen cerca de cuarenta hijos, de los cuales doce son reconocidos.

Klimt conoció a Emile cerca de 1890, para entonces ésta ya era una de las personalidades más excepcionales de su época. Pertenecía a la sociedad bohemia vienesa, era talentosa, emprendedora y muy pronto se convertiría en una exitosa diseñadora de moda. En 1904, junto a su hermana Helene, Emile inauguró su propia casa de modas, que confeccionaba modelos para las mujeres más ricas y elegantes de Viena. Emile encarnaba la modernidad y el progreso. Viajaba constantemente a París para nutrirse de tendencias y modas que ahí reinaban y adaptarlas al gusto de la sociedad vienesa. 
En 2006 salió la película Klimt de Raoul Ruiz, donde se ilustra detalladamente las vidas de Gustav y Emile y se hace un fiel retrato de la moda de los finales del siglo XIX y principios del XX. 

Emile Floge by Klimt
Emile Floge


Gustav Klimt no era muy sociable. A diferencia de los artistas coetáneos, no se reunía en cafés ni en otro tipo de establecimientos de reuniones sociales. Más bien, era un hombre autosuficiente y no precisaba más compañía que la de sus modelos. 
El polémico pintor sabía disfrutar de su trabajo. Las preciosas mujeres cuyos rostros y cuerpos quedaron inmortalizados en los lienzos de Klimt eran huéspedes regulares de su casa-estudio. La mayoría de ellas eran prostitutas y accedían posar para el artista desnudas y en todas las poses posibles.
Como resultado-un erotismo que brilla por su franqueza y suscita pensamientos impuros a todo el que se ponga en frente de los desnudos de Klimt. Su cuadro llamado Nuda Veritas-la Verdad Desnuda confirmaba definitivamente su estilo provocador y lleno de energía perturbadora. Un desnudo crudo y desafiante de una mujer con el "espejo de la verdad" en la mano iba acompañado de una sentenciosa frase de Schiller, dirigida a sus críticos más conservadores: 
Si no puedes agradar a todos con tus méritos y tu arte, agrada a pocos. Agradar a muchos es malo.


La imagen de la icónica femme fatale fue acuñada en las obras de Gustav Klimt, prototipo de Emile, que se sentía orgullosa de su independencia y buena posición económica. Fue su nombre el que pronunció el artista en su lecho de muerte.

Cada hombre busca una mujer que sea reflejo de sí mismo. 
Los hombres cobardes que se camuflan como maltratadores y machistas buscan una mujer debil e insegura de sí misma. 
Un individuo pasivo y flemático no podría lidiar con una fogosa femme fatale y busca a una chica desapercibida y apática.

Klimt era un hombre fuerte, excéntrico, seguro de sus ideas visionarias y se rodeó de mujeres con carácter como Emile Floge, que se convirtió en su compañera emocional de por vida o Adele Bloch-Bauer, protagonista de sus cuadros más caros del mundo. Las damas que aparecen en sus obras casi siempre levantan soberbiamente el rostro y miran directamente al espectador o sonríen pícaras reivindicando su sexualidad. 
Creo que justamente en la energía de su arte reside la clave para comprender a Klimt.

Gustav Klimt biografia
Desnudos de Gustav Klimt
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Erotismo en el arte Klimt
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Desnudo femenino Klimt

Gustav Klimt dibujos eróticos


Los colores poderosos, combinados con riquezas decorativas, a menudo llenos de simbolismo, elementos alegóricos y de contenido abiertamente erótico. Todo eso, junto con la enigmática personalidad de Klimt me engatusó y provocó crear algo que expresé mi percepción del mundo!
Gustav Klimt siempre será para mí un icono del arte, su extravagante vida-un ejemplo de dedicación y pasión por lo que uno hace.

Arte abstracto moderno

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Alissa Gromova.