como inspirarse para pintar un cuadro

El problema del artista moderno reside en la inseguridad. Inseguridad en el propio estilo, en el sentido del propio arte y en la necesidad de autoexpresión. El ritmo que adoptó el mundo durante el siglo XX es tan acelerado, que apenas podemos sentarnos en un banco relajadamente, sin sentir presión por el sistema. Nos pican las manos por sacar algún gadget a la vez que la sensación de desperdiciar el tiempo atormenta la consciencia.

Para algunos, vivimos en una época trágica. El estrés y la ansiedad son las patologías más de moda, al igual que las mujeres demasiado lanzadas, las pastillas antidepresivas, las redes sociales y la comida rápida—todo destinado a aliviar instantáneamente. Ya no hay tiempo para la incertidumbre. Nuestro sistema impone soluciones rápidas para la taquicardia generalizada. 
Me llamó la atención que incluso en los museos, la gente ya no se detiene frente a las obras de arte a la espera de una sensación o explorando las posibilidades de interpretación que ofrece su mente, sino se paran para hacerse selfies. No es sólo: yo con mi gato, yo en mi coche o yo en el espejo, ahora también se lleva el "yo con el Picasso". Y, cuál es el papel del artista en todo ese caos cultural?
Entregarse al consumismo y prostituirse al servicio de la todopoderosa publicidad? A veces, parece que no hay más caminos, que no hay más formas de realizarse como artista y adinerar el talento propio. Desde que a principios de los 60, el arte se explotó como una herramienta de la propaganda, parece que el artista ha perdido valor. El senor Andy Warhol mató el arte.
Sin embargo, creo y estoy segura de que el artista es más necesario que nunca, y que todos estos obstáculos pueden ser usados como escalones hacia una posición mejor del creativo. La saturación de artistas y sus obras que invade el internet nos permite reconocer lo verdaderamente bueno y pulir nuestro sentido de lo bello, mientras que la competencia nos obliga a crecer profesionalmente. 
Los artistas odiamos vendernos y carecemos de la astucia de un buen emprendedor, pero como diría Charles Darwin: "adáptate y evoluciona o desaparece". 
Hoy en día, es absurdo protestar por la arritmia mundial, sino hay que aprovecharla: producir lo que a uno le nace sin cuestionarse: "para qué sirve?", trabajar aplicadamente y venderse usando todos los medios que el mundo moderno pone a nuestra disposición, sin olvidar de que no existen genios, ya que la práctica hace al maestro. 

El papel del artista en la sociedad actual y la inspiración y la motivación para el arte son mis temas de reflexión preferidos. Ya escribí un artículo sobre los tips para aumentar la creatividad(aquí), y constantemente publico mis procesos creativos. Es algo que me gusta compartir y creo que puede motivar e inspirar a otras personas para expresarse artísticamente.

el papel del artista en la sociedad actual




el papel del artista en la sociedad actual



Mi última obra es una especie de segunda parte del cuadro: "Dream about flying" que podéis ver aquí. Los dos cuadros se tienen que presentar juntos, están realizados con la misma técnica y en una gama del color similar. 
Ambos tienen elementos surrealistas, aunque con el proceso creativo algo diferente. Para este cuadro me inspiré sobre todo en las diademas de flores—un elemento decorativo que considero muy femenino y tierno. Las flores me inspiran frescura y me recuerdan lo efímero de la belleza, representan un sentimiento acompañado de una sensación, que puede ser aroma o el sedoso tacto de los pétalos. Amo las flores y siempre trato de tener un ramo de flores frescas en mi casa. 



como inspirarse para pintar un cuadro

Los rostros bellos femeninos siguen siendo mi mayor debilidad. Siempre me fascinan los ojos alargados  con párpados entrecerrados que puso de moda la afamada Marilyn, y los labios pulposos de Angelina Jolie. Aunque un gran porcentaje de esos perfectos rostros que vemos en la actualidad son producto del bisturí, siguen siendo belleza para mí, y un halago al arte del cirujano plástico. 



como inspirarse para pintar un cuadro


Esta obra todavía no tiene nombre, pero está estrechamente ligada a mi aversión por peinarme. Toda mi vida el estereotipo social de buena presencia me ha torturado con sus reclamos hacia mi pelo, pero, lo cierto, es que detesto el cabello liso y perfectamente peinado, mientras que adoro el desorden, el pelo alborotado, esponjoso y rebelde. Por eso, todas mis muñecas tienen ese aura caótico alrededor, con mechones descuidados, recreado mediante pincelazos gordos y rasposos en seco. 
Siempre me guardo las editoriales de moda que apuestan por esa estética desaliñada con el cabello esponjoso. Una de mis preferidas es esta editorial de Ellen von Unwerth que usé para ilustrar mi post: Los escándalos sexuales más grandes de la historia (aquí) sobre la condesa de Polignac. Obviamente, sé que las modelos llevan pelucas, pero igual me encanta y me inspira.


el papel del artista en la actualidad