Único y especial es aquello que no se puede copiar ni plagiar, algo que esté ligado en espíritu y materia a su creador. Es la filosofía del arte, el horrocrux de la creación. Pueden haber tantas obras de arte como personas que habitan en la Tierra y jamás ninguna se repetirá. La capacidad de creación es infinita y es la única huella de nuestro paso por la historia.


Adoro la melancolía, las miradas lánguidas y lo abstracto de la percepción. 

Toda percepción es única y dista de la realidad a su manera. Las personas con las que nos relacionamos se almacenan en nuestra mente en forma de imágenes—series de fotografías que nuestra percepción retoca dependiendo de la impresión que nos causaron. Una persona puede ser mucho más bella de lo que es en realidad, reproducida en nuestra cabeza con su gesto más favorecedor o una expresión que nos gustó. En caso opuesto, podemos deformar inconscientemente la imagen de un individuo que nos resultó desagradable, acentuar algún rasgo suyo de manera grotesca o vulgar. Como alguien con una personalidad apática, puede trasformarse dentro de nuestro archivo de personas en un ser con color de piel apagado y cara gelatinosa o alguien arisco se vuelve puntiagudo y áspero a nuestro juicio interno. Estas imágenes son la clave para entendernos a nosotros mismos, no para divagar en la personalidad de los demás. 
Es la llamada intuición o percepción de sangre. La mente se puede engañar, la razón también, pero lo que la sangre siente es auténtico, de ahí el secreto del amor. 
Si recordamos a nuestros amores pasados, enseguida aparecerán una o dos imágenes de estas personas ante nosotros. ¿Qué imágenes son? y ¿Qué nos cuentan? Nos desvelan cómo eran esas personas o tal vez ¿cómo éramos nosotros al lado de esas personas? Un buen ejercicio de autoanálisis.


Y así en todo lo que juzgamos o lo que destacamos no hacemos otra cosa que recoger partículas de nosotros mismos, del eterno universo que representa el ser humano. 

Mis sirenas son percepción de un día, o una rutina - palabra bonita a pesar de las connotaciones negativas que se le otorgan. Una rutina puede ser bella sólo porque su existencia es continua y perdura, porque todo sigue su curso y porque sin la rutina no conoceríamos el placer de experimentar algo distinto. 
Un día en el fondo del mar, en el cielo, en la tierra o en alguna dimensión paralela, no importa, es sólo un día más de tantos. 

Alisa Gromova picturas cuadros
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como inspirarse para pintar un cuadro
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