Si tuviera que diseñar el paraíso, sería así. Un mundo colgado en el espacio y en el tiempo, donde viviría en un castillo en una roca tan alta que mi terraza rozaría el cielo y cada mañana saldría a desayunar rodeada de nubes de colores, como los dioses del Olimpo, observando un idílico paisaje a mis pies.
Tendría hadas que me peinen y me maquillen, ya que detesto hacer ambas cosas, y no tendría que obsesionarme con el paso del tiempo, ya que éste se regiría según mis caprichos.
En mi paraíso puede ser noche y día a la vez, para que el sol y la luna puedan al fin conocerse y podría viajar sobre mis ciervos voladores adonde me plazca.
También en mi paraíso, las personas aprecian la belleza y leen poesía para percibir los misterios del mundo y la grandeza de la naturaleza; y todo es tan inmarcesible...
Pueden existir tantos mundos cuantos uno puede imaginar, un palacio particular en tu mente, adonde puedas escapar de las tempestades de la realidad. 
Porque en tu mente eres libre. 

Alisa Gromova cuadros
Alisa Gromova cuadros