look mono veranoHay etapas en la vida de cada uno cuando invade la apatía. El estado de ánimo se marchita paulatinamente y se desvanece la inspiración. Buscamos argumentar ese bajón relacionándolo con los cambios climáticos como el frío y la ausencia de sol o falta de vitaminas. Podemos seguir infinitamente evadiendo la responsabilidad.


Lo peor para mí es la falta de inspiración. No puedo escribir ni pintar. Y eso me atormenta, me quedo colgada encima de mis diarios y álbumes de bocetos con la mente bloqueada durante horas. A veces siento que debería salir y distraerme, pero no duro más de veinte minutos en ningún bar ni pub, ni evento. La lectura apenas se convierte en imágenes, ya que la imaginación se vuelve vaga, y las películas me aburren. Mi melancolía es aplastante y destructiva. 
Lo más importante: los pequeñas detalles que a diario me sacan una sonrisa adquieren status de banalidades rutinarias. Entonces golpea el gran tópico: No sirvo de nada, no entiendo a qué quiero dedicarme, soy igual que las masas incoloras, no se que hacer, ni siquiera por donde empezar...
Estoy segura de que cada uno alguna vez se ve afectado por semejantes estados de ánimo y afirmaciones. Lo esencial es admitirlo, la negación o autoengaño siempre conducen a consecuencias lamentables, por ejemplo, la apatía se puede adueñar de tu estado emocional para siempre.
Evidentemente, nadie puede estar bien siempre, de lo contrario no sentiría la felicidad nunca, pero ¿cómo evitar ese estado de depresión que arrastra tanta negatividad a nuestras vidas? ¿Y si estamos equivocados, influenciados y programados desde antes a tomarnos ese estado de ánimo como depresivo y antiproductivo? Veamos el asunto de forma más globalizada: el esfuerzo físico y mental que nos exige el sistema para mantenernos en él es agotador. Incluso aquellos que trabajan en !lo que aman! se exprimen hasta la piel. Por ejemplo, para hacer un post, me preparo meticulosamente seleccionando prendas, locación, luz. Después la edición de fotografías, buscar un tema que interese y convertirlo en un texto que aporte, contestar los correos, administrar las redes sociales y etc... y todo eso sin descuidar a mi pequeña bebé. 
Mucha gente cree equivocádamente que el trabajo de los lifestyle bloggers es vestirse bien, comer rico y viajar, pero realmente ese trabajo como cualquier trabajo bien hecho require un gran sacrificio, tanto físico como emocional. 
Lo que pasa es que mientras mantienes a flote tu barco superando todos los días oleajes y tormentas, te cansas y te consumes y DEJAS DE DEDICAR TIEMPO A TI. Dejas de conversar con tu espíritu, te alejas de Dios—y cuando digo Dios no me refiero nunca al concepto religioso ni enmarcado en ningún otro esquema. Sino al gran creador, al arquitecto del universo, cuya presencia nadie puede demostrar, pero tampoco negar, pero sí sentir. Es la ausencia del diálogo interior lo que causa tan grande vacío que erróneamente asociamos a la depreción. Ese vacío es falta de tí mismo y tú mismo debes colmarlo. ¿Qué hacer?
Ante todo, hay que tomarlo como una señal y despejarlo de todo tipo de cargas negativas. No alarmarse y buscar ansiosamente placebos y soluciones efímeras como escuchar música ¨positiva¨o atiborrarse de chocolate. El silencio es el mejor sonido, ¿has tratado alguna vez de escuchar las nubes moverse?
Dedica tiempo especial para preguntarle a ti mismo todas esas preguntas. No deben atormentarte, sino servir para tu mayor evolución. Date tiempo para contestarlas y piensa que sólo juegan a tu favor. Aprovecha el abril—mes de nuevas esperanzas y cambios. El sol ya calienta, todo florece alrededor. Es un tiempo perfecto para cambiar, al unisón con la naturaleza.