Nadie conoce tu verdadero rostro. Para alguien eres hermoso, para otros eres feo. Para algunos tienes la belleza celestial de los ángeles, para otros eres la personificación del diablo en la tierra. Algunos te buscan, otros te buscan defectos. Algunos al verte se crecen, otros se cohiben. Algunos a tu lado brillan, otros se apagan. Para alguien eres un oasis en el desierto, para otros una cruz. Eres tantos, que habría que reunir todas las estrellas como un puzzle para poder verte... Aún así, siempre se verá solo una cara de la Luna...