Estabas ahí, rodeada del bullicio de la ciudad, inconsciente de tu belleza. Las flores tampoco saben que son bellas... Estabas pensando si el mundo existe mientras existes tu, como una demo versión de un juego que te descargaste, porque sino, nada tiene sentido... Todos correteando como hormigas atareadas, llevando una semilla de algo del punto A al punto B, y en ese instante ilusorio todos parecen conocer su predestinación, menos tú.. Todos parecen tan ocupados y tan importantes con su agenda, donde está planeado su valioso tiempo... Las palabras: estoy ocupado, tengo mucho trabajo — suenan tan imponentes que parecen un conjuro. Dilo otra vez y me convertiré en sapo... Pero tu sabes que es un telón para un escenario vacío, que nadie sabe que quiere y todos flotan ingrávidos, y que más sincera es la flor que sencillamente florece sin cuestionarse cual es su sentido de existencia... Y también sabes que las únicas palabras que valen son: "¿Donde estas? Quiero estar contigo"